
Timilpan alzó la voz: pueblo, historia y política en una tarde fría que encendió conciencias

Timilpan no nació para callar: regidor Ramiro Pérez, durante visita del senador Noroña.
Así lo dejó claro el quinto regidor Ramiro Pérez Santiago, en un mensaje cargado de identidad, memoria y convicción social durante la visita del senador Gerardo Fernández Noroña a este municipio de raíces otomíes y gente trabajadora.
Desde la plaza central, frente a jóvenes, mujeres, comerciantes, campesinos, profesores y familias completas, el mensaje fue directo: Timilpan importa, su gente no está sola y la transformación también debe tocar cada comunidad que durante años fue ignorada.

No fue un acto más. Fue un encuentro donde la política se habló sin tecnicismos y con palabras que nacen del pueblo. Ramiro Pérez apeló a la historia viva de Timilpan, a su dignidad y a la necesidad de unidad más allá de colores o siglas, porque —dijo— lo que está en juego es el futuro de las hijas e hijos del municipio.
El senador Fernández Noroña, fiel a su estilo, recordó que el voto de cada persona vale lo mismo, sin importar la riqueza o la pobreza, y subrayó que es el pueblo quien construye, trabaja, siembra y decide el destino del país. Citó al expresidente Andrés Manuel López Obrador para cerrar su intervención:

“Solo el pueblo puede salvar al pueblo, solo el pueblo puede salvar a la nación”.
Hubo política, sí, pero también hubo calor humano.
Después de los discursos, llegaron las fotografías, los saludos sin prisa y el convivio sencillo pero significativo: tamales y champurrado, compartidos en una tarde fría que terminó con el calor de la comunidad reunida.
En Timilpan, la política bajó del templete y se paró en la plaza.
Y cuando eso pasa, algo en la sociedad se mueve.


