
En la mira de Azotea Media: El Leonardo de las nieves.

✒️Azotea Media
En las alturas del Himalaya y las cordilleras de Asia Central, donde la temperatura cae bajo cero y el aire es escaso, el leopardo de las nieves (Panthera uncia) se consolida como uno de los depredadores mejor adaptados del planeta. Su supervivencia no depende de la fuerza bruta, sino de una ingeniería biológica precisa: patas anchas que funcionan como raquetas naturales para desplazarse sobre la nieve profunda, un pelaje denso que conserva el calor y un patrón de manchas que lo vuelve casi invisible entre rocas y ventiscas.
Este felino, conocido por su carácter esquivo, puede recorrer pendientes abruptas con un gasto mínimo de energía. Su estrategia de caza se basa en la paciencia y el camuflaje absoluto; permanece inmóvil hasta que el momento es exacto y entonces ejecuta saltos de hasta quince metros, estabilizándose en el aire con una cola larga y musculosa que actúa como timón. En estos entornos extremos, cada movimiento cuenta.
Más allá de su destreza, el leopardo de las nieves enfrenta amenazas crecientes. La fragmentación de su hábitat, el cambio climático y la caza furtiva han reducido sus poblaciones, estimadas en apenas unos miles de ejemplares en estado silvestre. Por ello, organismos internacionales lo clasifican como especie vulnerable y promueven programas de conservación comunitaria y monitoreo científico.
El “Leonardo de las nieves”, como lo define Azotea Media, no es solo un símbolo de elegancia y eficiencia natural. Es también un indicador de la salud de los ecosistemas de alta montaña y un recordatorio de que, incluso en la llamada “zona de la muerte”, la vida prospera cuando sabe administrarse con precisión.
No te pierdas cada Martes en La Mira de Azotea Media, donde encontrarás información de la fauna de este grandioso mundo en el que vivimos y debemos cuidar.

