
Congreso analiza aumentar a 5 el Consejo Estatal de la Juventud: un paso necesario, pero no suficiente.

La decisión de la Comisión de Juventud y Deporte de la LXII Legislatura mexiquense de ampliar de dos a cinco las vocalías ciudadanas en el Consejo Estatal de la Juventud representa, sin duda, un avance en materia de inclusión política.
Bajo la presidencia de Alejandra Figueroa Adame, y a partir de la iniciativa impulsada por Itzel Daniela Ballesteros Lule, el Congreso local envía una señal positiva: reconocer que las juventudes no solo son estadísticas, sino actores clave en el diseño de políticas públicas.
Ampliar la representación de organizaciones juveniles es una decisión correcta, especialmente en un contexto donde el Estado de México vive uno de los momentos más significativos en términos de bono demográfico. Como bien apuntó la diputada Zaira Cedillo Silva, desaprovechar esa fuerza social sería un error histórico.
Sin embargo, el verdadero desafío no está únicamente en abrir espacios, sino en garantizar que esas cinco vocalías tengan incidencia real en la toma de decisiones. La experiencia demuestra que muchos consejos consultivos terminan siendo órganos decorativos si no cuentan con mecanismos claros de seguimiento, evaluación y ejecución.
Diputados también coincidieron con la postura expresada por Maricela Beltrán Sánchez sobre la brecha entre presencia demográfica y presencia política. El reto ahora será traducir la pluralidad en políticas efectivas en materia de empleo, educación, salud mental y participación social.
“La ampliación del Consejo es un buen comienzo. Pero las juventudes mexiquenses no solo necesitan voz: necesitan resultados.”

