
El Jacal, en Villa de Allende conmemoró con solemnidad el Viernes Santo.

La interpretación de José Mir Rangel Segundo, en el papel de Jesús, conmovió profundamente a los asistentes, logrando transmitir el dolor humano y la infinita entrega divina. Su andar, cargando la cruz, se convirtió en un momento de reflexión para quienes, entre lágrimas y recogimiento, acompañaron espiritualmente cada instante.
En un ambiente profundamente espiritual, donde el silencio se mezcló con oraciones y miradas llenas de fe, la comunidad de El Jacal, en el municipio de San José Villa de Allende conmemoró con solemnidad el Viernes Santo, reafirmando el sentido más íntimo de la Semana Santa: el amor, el sacrificio y la esperanza.

Más de cien corazones se unieron en una sola expresión de devoción durante la representación del Viacrucis, fruto de un mes de preparación en el que hombres y mujeres —entre ellas 60 participantes femeninas— ofrecieron no solo su tiempo, sino su fe viva. Cada paso, cada escena y cada palabra resonaron como una plegaria colectiva que recordó el camino de Cristo hacia la cruz.
Por su parte, Heidan Rodríguez imprimió fuerza y realismo al representar al soldado, recordando la dureza de aquel pasaje que marcó la historia de la fe cristiana.

Bajo la guía de Don Mario de la Luz, esta manifestación religiosa se desarrolló con respeto y profundo sentido litúrgico. Su liderazgo permitió que cada detalle fuera cuidado como un acto de ofrenda, logrando una representación que trascendió lo escénico para convertirse en una experiencia espiritual.
Más allá del montaje, la jornada se vivió como un acto de comunión. Familias enteras caminaron juntas, oraron juntas y sintieron juntas, recordando que la fe no solo se profesa, sino que se comparte. En cada mirada, en cada gesto, se reflejó la esperanza que nace del sacrificio y la certeza de la resurrección.

Así, en El Jacal no solo mantiene viva una tradición, sino que renueva su fe en comunidad, dejando claro que el espíritu de la Semana Santa sigue latiendo con fuerza en el corazón de su gente.

