Compartir

UPAV, bajo la lupa: la caída de su cúpula y la exigencia de justicia ejemplar.

Veracruz | UPAV | Educación | Justicia | Fiscalía de Veracruz

Azotea Media

 

La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) atraviesa uno de los momentos más críticos desde su fundación. La detención de tres de sus ex altos funcionarios ha destapado una crisis institucional profunda, marcada por presuntos malos manejos financieros, denuncias internas y una deuda histórica con su comunidad académica.

 

En operativos simultáneos realizados en Xalapa y Medellín de Bravo, la Fiscalía General del Estado (FGE) detuvo a Sergio “N”, exrector de la UPAV; Víctor de Jesús “N”, exdirector administrativo; y Frida Narayana “N”, exjefa de Servicios Financieros y exdirectora de Educación Superior. Las aprehensiones se ejecutaron en menos de 24 horas mediante órdenes judiciales, y los tres fueron trasladados al penal de Pacho Viejo, en Coatepec, donde quedaron a disposición de un juez de control.

 

De acuerdo con información extraoficial, las investigaciones apuntan a un presunto desvío de recursos por al menos 800 millones de pesos, provenientes tanto de cuotas pagadas por estudiantes como de recursos públicos asignados a la universidad. A los exfuncionarios se les imputarían delitos como incumplimiento de un deber legal y peculado, en el marco de indagatorias encabezadas por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.

 

*El origen del colapso*

 

La crisis que hoy sacude a la UPAV se gestó durante la gestión de Sergio “N”, removido de la rectoría en septiembre de 2025. Meses antes, docentes y estudiantes ya denunciaban pagos retrasados, despidos masivos, falta de transparencia administrativa y un deterioro acelerado de la vida académica. Las inconformidades derivaron en protestas y señalamientos directos contra la administración universitaria.

 

Paradójicamente, Sergio “N” había asumido la rectoría a inicios de 2025 con la promesa de regularizar la situación financiera y académica de la institución. Sin embargo, lejos de resolver los problemas heredados, la UPAV terminó hundida en una espiral de opacidad que hoy es investigada penalmente.

 

*Una institución traicionada*

 

La UPAV fue fundada en 2011 con un objetivo claro: ofrecer educación media superior y superior a jóvenes excluidos de otras instituciones públicas. Ese espíritu social, que justificó su creación y crecimiento, hoy contrasta con el tamaño de las acusaciones que pesan sobre quienes estuvieron al frente de su administración.

 

Opinión Azotea Media: Lo ocurrido en la UPAV no es solo un escándalo administrativo; es una traición al derecho a la educación y a la confianza de miles de estudiantes y docentes que apostaron su futuro a esta institución. La detención de exfuncionarios es un paso necesario, pero insuficiente si no deriva en una justicia ejemplar, transparente y sin simulaciones.

 

En un país donde la corrupción institucional suele diluirse en el tiempo, el caso UPAV debe marcar un precedente: que los recursos públicos y las cuotas estudiantiles no son botín político ni administrativo. La comunidad universitaria y la sociedad veracruzana merecen saber qué pasó, quiénes fueron responsables y cómo se reparará el daño. Solo así la UPAV podrá aspirar a reconstruirse y recuperar la razón social con la que nació.


Compartir