
Baches que cobran factura: entre $80 y $160 por una talacha… y hasta daños mayores.

Por: Emiaj Agairra G / Azotea Media
Toluca, Estado de México.
Caer en un bache en Toluca ya no representa únicamente un susto o unos minutos perdidos. Para muchos automovilistas, significa meter la mano a la cartera y pagar las consecuencias de vialidades deterioradas que, en algunos puntos de la capital mexiquense, parecen haber quedado a merced del tiempo.
Entre 80 y 160 pesos puede costar una talacha básica, pero el golpe económico puede crecer considerablemente cuando el desperfecto provoca cambio de llantas, afectaciones en rines, suspensión, dirección u otros componentes del vehículo.

La escena se repitió esta tarde sobre calle Morelos, casi esquina con Rayón, donde un automovilista sufrió la pinchadura de una llanta después de caer en uno de los baches que afectan esta zona.
Y no es un caso aislado.
En Isidro Fabela, un taxista también habría sufrido una pinchadura tras encontrarse con un desperfecto en el pavimento, poniendo nuevamente sobre la mesa una problemática que los conductores conocen demasiado bien: transitar por algunas calles de Toluca implica conducir esquivando hoyos, desniveles y tramos severamente deteriorados.

⚠️ UNA CIUDAD QUE REPARA, PERO NO ALCANZA
Hay que reconocer que la administración municipal encabezada por Ricardo Moreno Bastida ha emprendido acciones de rehabilitación y atención de vialidades, incluyendo el uso del llamado “Diablo Dragón”, maquinaria destinada a intervenir calles que presentan condiciones particularmente deterioradas.
Sin embargo, el tamaño del problema parece superar la velocidad con la que se puede atender.
Mientras algunas avenidas reciben mantenimiento, existen otras zonas donde los vecinos continúan esperando soluciones. Calixtlahuaca, por ejemplo, enfrenta sectores donde el deterioro de las vialidades y la falta de mantenimiento siguen formando parte del paisaje cotidiano.
El problema tampoco distingue entre calles principales, secundarias o locales. En distintos puntos de la ciudad, el desgaste, los trabajos inconclusos, las lluvias, el tránsito constante, reparaciones deficientes y materiales que no soportan las condiciones de uso terminan convirtiendo el pavimento en una trampa para automovilistas, motociclistas y transporte público.

EL BACHE NO SOLO GOLPEA AL AUTOMÓVIL
El verdadero impacto no siempre queda registrado en una estadística.
Está en el conductor que debe desembolsar para reparar una llanta.
En el taxista que pierde horas de trabajo.
En la familia que tiene que elegir entre reparar la suspensión o destinar ese dinero a otros gastos.
En el motociclista que enfrenta un riesgo todavía mayor ante un desnivel inesperado.
Porque un bache puede parecer pequeño desde la banqueta, pero convertirse en un problema enorme detrás del volante.
Y en una economía donde el combustible, los alimentos, medicamentos y otros productos básicos representan cada vez una mayor presión para los hogares, cualquier gasto inesperado puede convertirse en un golpe considerable.
EL LLAMADO ES A NO NORMALIZARLO

Las calles en malas condiciones no deberían convertirse en parte normal del paisaje urbano.
La ciudadanía tiene derecho a vialidades seguras, transitables y con mantenimiento adecuado, mientras que las autoridades enfrentan el reto de priorizar los puntos de mayor riesgo y atenderlos antes de que un bache termine provocando un accidente o una reparación costosa.
Desde Azotea Media hacemos un llamado a los automovilistas a extremar precauciones y a reportar los puntos donde existan daños severos en el pavimento.
Porque reparar una calle después de que alguien resulta afectado siempre será más costoso —para el ciudadano y para la ciudad— que prevenir el problema.
La denuncia no busca solamente señalar. Busca poner el problema sobre la mesa.
Y en Toluca, hoy, hay demasiadas calles que están pidiendo atención a gritos.
Azotea Media.
Información de altura para tu día.

