EL CAMPO MEXICANO SE APAGA ENTRE EL ABANDONO GUBERNAMENTAL, LA VIOLENCIA Y LA FALTA DE RELEVO GENERACIONAL
Diputadas del PRI advierten sobre la creciente dependencia alimentaria del país; productores enfrentan extorsiones, altos costos y escasez de mano de obra.
Por: Emiaj Agairra G. / Azotea Media
Toluca, Estado de México.- Mientras millones de mexicanos encuentran diariamente tortillas, verduras, frutas y otros productos agrícolas en sus mesas, detrás de esos alimentos se esconde una realidad cada vez más preocupante: el abandono del campo mexicano.
La falta de inversión gubernamental, la desaparición de programas de apoyo, el incremento de los costos de producción, las extorsiones de grupos delictivos y la creciente escasez de trabajadores agrícolas están llevando a miles de campesinos a dejar de sembrar, una situación que especialistas y productores advierten podría derivar en una crisis alimentaria de gran escala.
Diputada Priísta Mercedes Colín Guadarrama
Durante una conferencia de prensa en la sede estatal del PRI, las diputadas Mercedes Colín y Lety Mejía alertaron sobre el deterioro que enfrenta el sector agrícola, particularmente en el Estado de México, donde cada vez más productores encuentran menos incentivos para continuar trabajando la tierra.
“Las y los campesinos de México trabajan hoy un campo que produce menos, cuesta más y que ha sido llevado a una peligrosa dependencia extranjera”, señaló Mercedes Colín.
Las cifras reflejan una realidad alarmante. De acuerdo con las legisladoras, México pasó de importar 13.9 millones de toneladas de maíz hace una década a más de 27 millones de toneladas en la actualidad, prácticamente el doble, situación que evidencia la pérdida de capacidad productiva nacional.
Sin embargo, detrás de los números existe una problemática más profunda. En diversas regiones agrícolas del país, productores denuncian ser víctimas de cobros ilegales, amenazas y extorsiones para poder transportar sus cosechas o comercializar sus productos. A ello se suma la migración de jóvenes hacia las ciudades o al extranjero, dejando a comunidades enteras sin relevo generacional para las labores agrícolas.
La consecuencia es visible: parcelas abandonadas, menor producción y una creciente dependencia de alimentos importados.
Diputada Priísta Leticia Mejía
Lety Mejía explicó que la producción nacional de maíz ha mostrado una disminución importante en los últimos años, afectando directamente a miles de familias cuya economía depende de la agricultura.
“Exigimos una política agrícola que vuelva a poner la producción en el centro, con financiamiento competitivo, fertilizantes accesibles, semilla mejorada, tecnificación y acompañamiento técnico”, afirmó.
Para muchos productores, el problema ya no se limita únicamente a la rentabilidad. Sembrar implica enfrentar costos elevados de fertilizantes, combustible, maquinaria y transporte, además de riesgos climáticos cada vez más frecuentes. Cuando las ganancias no alcanzan para cubrir los gastos, la decisión más común termina siendo dejar la tierra sin cultivar.
Especialistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, México podría enfrentar en los próximos años una dependencia alimentaria aún mayor, comprometiendo su capacidad para garantizar el abasto de productos básicos ante crisis internacionales, fenómenos climáticos o fluctuaciones en los mercados globales.
La situación no sólo afecta a quienes viven del campo. Cada hectárea que deja de sembrarse termina impactando directamente en los precios de los alimentos y en la seguridad alimentaria de millones de familias mexicanas.
Por ello, las legisladoras hicieron un llamado a los gobiernos estatal y federal para atender de manera prioritaria al sector agrícola, antes de que el abandono de los campos se convierta en un problema irreversible para la producción de alimentos en México.
“Lo que hoy ocurre en el campo no sólo es una crisis de los productores; es una advertencia para todo el país. Si el campo deja de producir, tarde o temprano la escasez y el encarecimiento de los alimentos llegarán a la mesa de todos los mexicanos”, concluyeron.