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La Ruta de la Flor y el Mezcal: más que turismo, una apuesta para transformar el sur mexiquense.
Por Emiaj Agairra G / Azotea Media
El sur del Estado de México ha sido una región rica en recursos, tradiciones y talento productivo, pero escasamente incorporada a las grandes estrategias de desarrollo económico. “La Ruta de la Flor y el Mezcal” busca cambiar esa historia.
Laura González Hernández / Secretaria de Desarrollo Económico del Estado de México.

 

Impulsada por la Secretaria de Desarrollo Económico, Laura González Hernández, El Instituto del Emprendimiento, la Secretaría de Cultura y Turismo y la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la iniciativa no debe entenderse únicamente como un nuevo producto turístico. Su verdadero alcance podría estar en la capacidad de convertir actividades tradicionales en motores permanentes de desarrollo regional.
Floricultoras en invernaderos de Villa Guerrero

 

La floricultura y la producción artesanal de mezcal representan mucho más que mercancías. Son actividades que sostienen familias, preservan conocimientos ancestrales y fortalecen la identidad cultural de comunidades enteras. Integrarlas en una ruta turística significa darles visibilidad, abrir mercados y generar valor agregado donde antes predominaba la comercialización limitada o intermediada.
Las mulitas, postre típico de la zona sur del Estado de México.

 

Si el proyecto logra consolidarse, sus beneficios podrían extenderse más allá de los productores. Hoteles, restaurantes, transportistas, artesanos, guías turísticos y pequeños comercios tendrían la oportunidad de integrarse a una cadena económica capaz de distribuir la derrama turística en diversos sectores.
Sin embargo, el reto será evitar que la iniciativa quede únicamente en una campaña promocional. La experiencia mexicana demuestra que muchos proyectos turísticos fracasan cuando no cuentan con infraestructura adecuada, capacitación, promoción constante y mecanismos que garanticen beneficios reales para las comunidades anfitrionas.
La participación de la UAEMéx es un factor diferenciador. La vinculación académica ofrece la posibilidad de desarrollar estudios de mercado, planes de sustentabilidad, capacitación y modelos de gestión que permitan construir un proyecto de largo plazo.
En un contexto, donde los destinos turísticos compiten por ofrecer experiencias auténticas, el sur mexiquense tiene una ventaja difícil de replicar: su identidad. Los campos florales, los paisajes rurales y las tradiciones productivas, constituyen un patrimonio vivo que puede convertirse en un atractivo de gran valor.
La Ruta de la Flor representa, en el mejor de los escenarios, una oportunidad para que el turismo deje de ser visto únicamente como entretenimiento y se convierta en una herramienta de desarrollo económico, preservación cultural y fortalecimiento comunitario.
La pregunta ahora no es si la región tiene potencial. “Lo ha tenido siempre.” La verdadera prueba será si existe la capacidad institucional, empresarial y social para convertir ese potencial en una realidad sostenible que beneficie a quienes han mantenido vivas estas tradiciones durante generaciones.
Si el turismo se construye desde la identidad y no desde la improvisación, puede transformarse en una de las inversiones más rentables para el futuro de una región, de la mano de las experiencias de los paseantes, al realizar de propia mano arreglos florales, guiados por maestros expertos en la materia, por recorrer los invernaderos, zonas de empaque y distribución de los millones de flores producidas por manos mexiquenses.
La experiencia te esta esperando, un mundos de vivencias y emociones estan a la vuelta de cada municipio del sur del EdoMéx que conforman “La Ruta de la Flor como Tenango, Tenancingo, Villa Guerrero e Ixtapan de la Sal.
No te pierdas la otra parte, La Ruta del Mezcal, desde el municipio de Malinalco.

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