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Día del Niño sin euforia: consumo se enfría y familias aprietan el gasto.

 

Fernando Reyes Muñoz, Presidente de CANACO Valle de Toluca.

 

 

Emiaj Agairra G.

En el papel hay celebración, pero en la realidad económica, el Día del Niño 2026 llega sin el entusiasmo comercial de otros años. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo ya anticipó lo evidente: el consumo crece, sí, pero apenas un 5%, muy lejos del dinamismo que presumían años recientes.
El mensaje es claro: las familias están gastando con cautela.

 

Mientras cifras oficiales hablan de estabilidad económica, en los bolsillos el panorama es distinto. La priorización del gasto, la presión por eventos futuros y el encarecimiento general de bienes y servicios están obligando a ajustar celebraciones que antes eran más holgadas.

 

Para Fernando Reyes Muñoz, el contexto no da margen para optimismos desbordados. La derrama económica esperada —superior a los 3 mil 400 millones de pesos— no logra replicar el ritmo de crecimiento previo, y eso ya es un indicador de desaceleración.

 

El dato que lo confirma: el gasto promedio por familia se mantiene entre 300 y 500 pesos. Es decir, celebraciones más contenidas, decisiones más racionales y, en muchos casos, sustitución de experiencias por opciones más económicas.

 

Además, el auge del comercio digital —que concentrará el 35% de las compras— refleja no solo un cambio tecnológico, sino también una búsqueda de precios más competitivos ante la presión inflacionaria.
Pero hay un ángulo que no se puede ignorar: el costo invisible. Salidas, transporte, gasolina, incluso pequeños viajes por el puente, elevan el gasto real más allá de lo previsto. Y ahí es donde el riesgo aparece: endeudarse por una celebración.

 

En un estado con más de 2.5 millones de niños, el Día del Niño sigue siendo un motor económico importante, pero ya no es el detonante expansivo de otros años. Hoy es, más bien, un termómetro del consumo contenido.

 

Porque cuando las familias celebran con cautela, el mensaje económico es más profundo que cualquier cifra: el dinero alcanza, pero cada vez menos.


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