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Entre huertos y resistencia rural, Temascaltepec apuesta por el durazno para sobrevivir al abandono del campo.

 

 

Emiaj Agairra G.

 

Mientras el campo mexiquense enfrenta abandono, bajos precios y falta de apoyos reales para pequeños productores, habitantes de Temascaltepec buscan mantener viva una de sus principales tradiciones agrícolas con el “Festival del Durazno 2026: Arte, Cultura y Campo”.

 

 

La fiesta se realizará el 9 y 10 de mayo en San Andrés de los Gama y no solo representa una celebración cultural: para decenas de familias es una oportunidad de generar ingresos en una región donde el trabajo agrícola sigue sobreviviendo entre carencias y poca atención institucional.

 

 

Durante la presentación del evento en el Congreso mexiquense, la diputada Angélica Pérez Cerón reconoció la importancia del durazno como símbolo del esfuerzo comunitario y de la identidad regional. Sin embargo, detrás de los discursos festivos persiste la realidad de productores que enfrentan incremento en costos, dificultades de comercialización y falta de infraestructura para impulsar el campo del sur mexiquense.

 

 

El festival llevará como lema “Honrando al campo celebramos nuestra historia”, una frase que resume la resistencia de comunidades que siguen apostando por la tierra pese a años de rezago rural.

 

Festival del Durazno y exhibición en Congreso Mexiquense

En el Congreso estatal se instaló una expoventa con productos artesanales, textiles, café, licores, pan, chocolates y duraznos producidos por habitantes de la región. Ahí estuvieron presentes el diputado José Francisco Vázquez Rodríguez, la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso y la alcaldesa Ahimelec Villa Peña.

 

 

Aunque el festival incluirá música, danza, teatro y gastronomía regional, para muchos productores el verdadero reto comienza después de que termina la fiesta: mantener rentable el campo y evitar que las nuevas generaciones abandonen las tierras de cultivo.

 

 

El sur del Estado de México continúa dependiendo de eventos comunitarios y ferias regionales para visibilizar productos locales que rara vez encuentran respaldo suficiente en los grandes mercados o programas gubernamentales permanentes.

 

 

En Temascaltepec, el durazno no solo se cosecha; también se defiende como parte de la identidad y la supervivencia económica de cientos de familias.


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