
Tenancingo celebra el sabor de su historia con la 20.ª Feria del Obispo 2026

Por Emiaj Agairra G / Azotea Media
Tenancingo, Estado de México.
La tradición culinaria más representativa del sur del Estado de México vuelve a reunir a miles de visitantes con la celebración de la 20.ª edición de la Gran Feria del Obispo 2026, un evento que rinde homenaje a uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía mexiquense.
La inauguración está programada para las 10:45 de la mañana en la calle Morelos, entre Lerdo y P. G. Casanova, donde productores, cocineras tradicionales y familias abrirán una jornada dedicada al sabor, la cultura y las raíces de Tenancingo.
Más que un embutido, el obispo representa una herencia gastronómica transmitida de generación en generación. Su característica cubierta dorada y crujiente resguarda un interior suave y lleno de sabor, resultado de una cuidadosa mezcla de carne de cerdo, chiles, epazote y especias regionales que lo convierten en un auténtico orgullo culinario del Estado de México.
La receta tradicional se prepara con carne de cerdo picada o molida de forma gruesa, condimentada con ingredientes que le otorgan un sabor inconfundible. Posteriormente, la mezcla se embute en la pancita o tripa gruesa del cerdo para cocerse y freírse lentamente. Además de la versión tradicional, existe una preparación especial que incorpora piñones, almendras, nueces y pasas, ofreciendo un interesante contraste entre lo salado y lo dulce.
La historia de su nombre también forma parte del atractivo de este platillo. Originalmente era conocido como “relleno”, pero la tradición oral relata que, durante la década de 1930, un obispo que visitó Tenancingo quedó maravillado con su sabor y aseguró que era un platillo “digno de un obispo”. Desde entonces, la receta adoptó el nombre con el que hoy es reconocida dentro y fuera del municipio.
El obispo suele disfrutarse recién preparado, servido en tacos con tortillas hechas a mano y acompañado de salsa verde, chile manzano, nopales, aguacate y pápalo, ingredientes que realzan aún más su sabor.
Durante la feria, los visitantes podrán degustar distintas recetas elaboradas por maestros productores locales, quienes competirán por conquistar el paladar del público y preservar una tradición que forma parte de la identidad gastronómica de Tenancingo.
Además de la oferta culinaria, la celebración contará con actividades culturales, música, artesanías y un ambiente familiar que convierte a esta feria en uno de los principales atractivos turísticos del verano en la región.
Azotea Media recomienda incluir esta experiencia en la agenda de viaje para descubrir por qué el obispo es considerado uno de los grandes tesoros gastronómicos del Estado de México y una deliciosa muestra de la riqueza cultural de Tenancingo.

